La atención: por qué cada vez cuesta más concentrarse y cómo puede ayudar la realidad virtual

Erika Álvarez - - 5 mins.

Mantener una conversación, seguir unas instrucciones, localizar un objeto, recordar una información o completar una tarea cotidiana requiere atención. Esta función cognitiva actúa como la puerta de entrada a muchos otros procesos mentales. Para comprender, aprender o recordar algo, primero debemos dirigir nuestros recursos hacia la información relevante y mantener el foco durante el tiempo necesario. Sin embargo, el entorno actual dificulta cada vez más esta tarea. Notificaciones, conversaciones, dispositivos móviles, ruido ambiental y una enorme cantidad de estímulos compiten constantemente por captar nuestra atención. El problema no es que hayamos perdido la capacidad de concentrarnos, sino que vivimos rodeados de interrupciones que favorecen el cambio continuo de una tarea a otra. En este contexto, la realidad virtual ofrece una ventaja especialmente interesante: crea entornos inmersivos donde los estímulos pueden controlarse y adaptarse al objetivo de la actividad, facilitando que la persona mantenga el foco en la tarea.

Realidad virtual para trabajar la atención


¿Qué es la atención?

La atención es el conjunto de procesos cognitivos que nos permite seleccionar la información importante e ignorar aquello que resulta irrelevante en cada momento.

Nuestro cerebro recibe continuamente estímulos visuales, auditivos, táctiles e incluso pensamientos internos. Procesarlos todos simultáneamente sería imposible, por lo que la atención actúa como un filtro que prioriza aquello que necesita nuestra mente.

Aunque existen diferentes modelos, habitualmente se distinguen cuatro componentes principales.

Atención selectiva

Permite concentrarse en un estímulo relevante mientras se ignoran otros distractores. Es la que utilizamos al buscar un producto concreto en un supermercado o al seguir una conversación en un entorno con ruido.

Atención sostenida

Es la capacidad de mantener la concentración durante un periodo de tiempo. Resulta fundamental para escuchar una explicación, completar una actividad o permanecer atentos a la aparición de un estímulo determinado.

Atención dividida

Hace posible responder a varias fuentes de información al mismo tiempo. Sin embargo, cuando las tareas son complejas, dividir la atención suele reducir el rendimiento.

Atención alternante

Consiste en cambiar el foco entre diferentes tareas y volver posteriormente a la actividad inicial, una habilidad muy relacionada con la flexibilidad cognitiva.

El reto actual: una atención constantemente interrumpida

La vida cotidiana está llena de estímulos diseñados para captar nuestra atención.

Una simple notificación puede hacer que interrumpamos una conversación, dejemos de leer o perdamos el hilo de una tarea. Incluso cuando decidimos no mirar el teléfono, el sonido o la vibración pueden desviar automáticamente nuestro foco.

Diversas investigaciones han demostrado que las notificaciones del teléfono móvil pueden reducir el rendimiento en tareas que requieren atención, incluso cuando la persona no llega a consultar el dispositivo.

Además, la multitarea digital se ha relacionado con una mayor frecuencia de fallos atencionales y con un peor rendimiento en algunas pruebas de atención sostenida, aunque todavía existe debate sobre la relación causa-efecto.

Lo que sí parece claro es que el entorno actual favorece una atención fragmentada. Cada vez que cambiamos de una tarea a otra, el cerebro necesita reorganizar sus recursos, lo que aumenta el esfuerzo mental y dificulta mantener una concentración profunda durante largos periodos.

Atención y envejecimiento

La atención cambia con el paso de los años, aunque no todos sus componentes evolucionan de la misma manera.

En muchas personas mayores puede disminuir la velocidad de procesamiento y resultar más difícil ignorar distractores, alternar entre tareas o atender simultáneamente a varias fuentes de información. No obstante, esto no significa que todas las capacidades atencionales se deterioren por igual.

Algunos estudios indican que, aunque las personas mayores suelen responder más lentamente en determinadas tareas, también pueden cometer menos errores impulsivos gracias a estrategias más prudentes.

Cuando existe deterioro cognitivo leve, demencia, daño cerebral adquirido u otras enfermedades neurológicas, las dificultades de atención pueden ser más evidentes y afectar a las actividades de la vida diaria.

Por este motivo, los ejercicios de estimulación deben adaptarse al nivel de cada persona, con instrucciones claras, objetivos definidos y una cantidad adecuada de estímulos.

¿Qué aporta la realidad virtual al trabajo de la atención?

La realidad virtual no mejora la atención únicamente por utilizar una tecnología innovadora. Su eficacia depende de cómo se diseñen las actividades y de la supervisión del profesional. Cuando las experiencias están bien adaptadas, presentan varias ventajas.

Reduce los distractores

Al utilizar un visor de realidad virtual, gran parte de los estímulos externos desaparecen. La persona deja de ver movimientos alrededor, televisores, conversaciones u otros elementos que no forman parte de la actividad.

En Oroi Cognitive, esta inmersión ayuda a centrar la atención en la tarea propuesta dentro de un entorno controlado. No obstante, un entorno virtual también debe diseñarse con equilibrio. Un exceso de estímulos o una dificultad inadecuada puede producir el efecto contrario y dificultar la concentración.

Presenta objetivos claros

Las actividades inmersivas permiten centrar la atención en una única tarea, como localizar un objeto, seguir un estímulo, recordar una ubicación o completar una acción cotidiana. Esta claridad facilita que la persona identifique qué información es relevante y qué elementos puede ignorar.

Convierte el ejercicio en una experiencia significativa

La atención suele mantenerse durante más tiempo cuando la actividad resulta interesante. No es lo mismo completar una ficha sobre papel que desenvolverse en un supermercado virtual, recorrer una ciudad o interactuar con objetos situados alrededor. La realidad virtual integra los ejercicios cognitivos dentro de escenarios similares a la vida diaria, favoreciendo una participación más activa y motivadora.

¿Qué evidencia existe sobre realidad virtual y atención?

La investigación sobre realidad virtual aplicada a la estimulación cognitiva ofrece resultados prometedores, especialmente en personas mayores y en programas de rehabilitación.

Un ensayo controlado publicado en 2024 analizó un programa de entrenamiento inmersivo en personas mayores sanas. Los participantes mostraron mejoras en memoria visual, memoria de trabajo y algunos componentes de la atención sostenida. Aunque los resultados son positivos, los autores señalan que todavía son necesarios estudios con muestras más amplias.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 evaluó nueve estudios con 410 personas mayores con deterioro cognitivo leve. El análisis encontró mejoras significativas en atención y velocidad de procesamiento frente a los grupos de control, aunque la magnitud del efecto fue moderada.

También se han publicado resultados favorables en personas que han sufrido un ictus. En uno de los estudios, la rehabilitación mediante actividades cotidianas simuladas en una ciudad virtual consiguió mayores mejoras en atención, funciones ejecutivas y rendimiento cognitivo global que la terapia convencional. No obstante, el reducido tamaño de la muestra hace necesario interpretar estos datos con cautela.

En conjunto, la evidencia disponible respalda el potencial de la realidad virtual como herramienta para trabajar la atención. Sin embargo, los beneficios dependen del diseño de las actividades, la adaptación al usuario y la supervisión profesional.

¿Cómo trabaja Oroi la atención?

Oroi Cognitive incorpora actividades inmersivas inspiradas en situaciones de la vida diaria para estimular diferentes procesos cognitivos.

Ejercicios como Encuentra las diferencias, Identifica los objetos o Encuentra el que sobra favorecen la atención selectiva al exigir que la persona localice información relevante entre varios estímulos.

Otras actividades, como Pesca, requieren mantener la concentración durante un tiempo determinado y responder únicamente cuando aparece el estímulo adecuado, combinando atención selectiva y sostenida.

Escenarios como Mapa de la ciudad o Supermercado integran la atención con otras funciones cognitivas, como la memoria de trabajo, la orientación espacial, la planificación y la resolución de problemas, reproduciendo tareas similares a las que se realizan en la vida cotidiana.

Además, Oroi ofrece experiencias inmersivas de bienestar, naturaleza, viajes o lugares conocidos que pueden utilizarse para trabajar la observación, la comunicación y la concentración mediante preguntas guiadas por el profesional.

Es importante diferenciar ambos enfoques:

  • Oroi Cognitive trabaja la atención como objetivo principal dentro de ejercicios de estimulación cognitiva.
  • Oroi Wellbeing utiliza experiencias inmersivas para favorecer la observación, la interacción social, la reminiscencia y el bienestar emocional.

La tecnología no sustituye al profesional

La realidad virtual es una herramienta, pero el elemento clave sigue siendo la intervención del profesional.

Antes de cada sesión es necesario seleccionar las actividades más adecuadas, adaptar el nivel de dificultad, explicar los objetivos y observar la respuesta de la persona durante todo el proceso.

También es importante valorar aspectos como la fatiga, la tolerancia al visor, posibles alteraciones visuales o auditivas y el grado de deterioro cognitivo.

Cuando la tecnología se integra dentro de una intervención personalizada, la realidad virtual proporciona un entorno inmersivo, controlado y motivador que facilita el entrenamiento de la atención y otras funciones cognitivas.

 


Más noticias del blog…